Y Probé a ser IMvencible

Triatlon.

jueves, diciembre 07, 2006

El primer día del mes
Este mes de diciembre, qué sólo ha hecho empezar, está siendo duro. El viernes como te dije, querido diario, me fui a la piscina. En hora y media recorrí 3500 mts. Estuve haciendo pirámides hasta un máximo la más larga de 400 mts. y en ningún momento paré, solo fui alternando tramos de 100, 200, etc. fuertes con tramos de 100 mts. suaves. Estuvo bien, aunque no se cuantas veces perdí la cuenta de los metros que llevaba. Seguro que no menos de los 3500 oficiales, en todo caso más.
El sábado tenía que hacer 80 km. en bicicleta con ocho series de un kilómetro en cuesta. Tres horas y media tuvieron la culpa del tiempo que estuvimos con la bicicleta. Fuimos Stani y yo y nos cruzamos un par de veces con Valverde que nos pasó como un cohete mientras que nosotros, que llevábamos el desarrollo más duro que pudiéramos mover sentados en el sillín, subíamos que nos faltaba carretera. Yo le grité: “¡Alejandro, me sacas distancia porque llevas mejor bicicleta que yo!. Me miró, creo que entendió la broma. Últimamente por los círculos ciclistas murcianos se está llevando, en los foros, muchos palos de gente que pretende que sea él quien les busque trabajo... El domingo salí con los zagalicos de la peña. A las ocho me puse en la carretera con la intención de hacer unos 20 km. antes de llegar al punto de reunión. La etapa del domingo era ir de Algezares a Totana unos noventa kilómetros. Sólo aparecimos cuatro... Hacia Totana, Ginés y Liza fueron tirando todo el rato... A la vuelta, con el aire en contra nos pidieron a los que íbamos en “el cobertor” que echáramos una mano. El esfuerzo del día anterior me pasó factura, iba muy justo y sólo pude hacer un relevo. Noté que me faltaba frescor en las piernas y sobre todo en la cabeza. A la altura de Librilla tuvimos, la mala suerte para mí, de alcanzar a un grupo que por la mañana ya le habíamos quitado las pegatinas, ellos se volvieron antes, supongo que en Alhama. Cuando le pasamos la segunda vez, como siempre pasa con los ciclistas, dos del grupo al que adelantamos se pusieron a nuestra cola. Como ya voy conociendo el percal, me temí lo peor y lo peor ocurrió. Tras unos kilómetros tirando mis compañeros se abrieron esperando que los dos recien llegados cogieran la iniciativa de tirar. Por supuesto que tiraron, nos pusieron a 45 por hora. Fui con el gancho todo el rato, llorando por no quedarme. Tras unos kilómetros cesaron en el empeño de cortarnos. Tras un breve descanso, otro arreón. Otra vez a llorar en la bicicleta, pero esta vez con un desenlace bastante más doloroso para mí. Ciego y sin un solo gramo de azúcar en el cerebro, no vi un enorme socavón en la carretera. Me metí entero. El llantazo fue de órdago y salí disparado por los aires. El casco se llevó el peor golpe y luego el codo y las caderas. Un dedo de la mano y la rodilla fueron los últimos agraciados del incidente. Partí un radio de la rueda delantera pero estaba lista para el uso. Tras unos minutos en el suelo y rodeado de todos los ciclistas del mundo que desgraciadamente para mí, pasaron en ese momento para regodearse por mi poca pericia y mi estampa de globero. Tras examinar los daños, más morales que físicos, continué la ruta. Al final salieron 126 km. Tengo que evaluar si debo salir con los de la peña, a mí todas esas pruebas de hombría que hacen los ciclistas ni me convienen ni me gustan...
El cinco de diciembre es mi cumpleaños. He cumplido 46 añicos. He jugado al fútbol, balonmano, rugby, karate. He trabajado de: Estudiante, observador de meteorología, recoge vasos, profesor de informática, ordenanza, informático. He sido fraile y militar. Seguro que alguna cosa, tanto en mi historial deportivo como laboral, se me olvida en este rapidísimo repaso. Creo que he hecho bastantes cosas, en algunas he disfrutado y en otras me he equivocado con rotundidad, pero espero que igual que yo he aprendido de todas, haya dejado en todos los sitios un grato recuerdo. El día empezó mal, con todo el sistema informático colapsado con lo que tuve que apretar el culo y no pude ni tomarme una cervecica para celebrar la fiesta. A las tres me fui con la bici a rodar cuarenta kilómetros. Estrené la ropa de ciclista (el domingo destrocé el pantalón y la chaquetilla) que me habían regalado por la mañana mis hijos. Mi santa me regaló un chubasquero para la bici, por si algún día llueve y un libro. Cuando regresé del rodaje con la bici me fui a nadar cuarenta y cinco minutos en los que recorrí 1500 mts. Ayer un rodaje de 35 kilómetros a pie. De nuevo con Stani. Salimos de casa a las ocho y media. Fuimos dirección Murcia y allí cogimos la mota del río hasta el Rincón de Beniscornia, llegamos al segundo puente, diecisiete kilómetros y medio. A la vuelta a Stani se le hizo algo larga la tirada y tuvimos que activar el plan de evacuación de emergencia. El propuso parar, pero yo no estaba dispuesto a que, de nuevo (el domingo patas arriba cuando me caí fue la primera vez en la semana), perdiéramos la dignidad llamando por teléfono para que nos recogieran. Tampoco quedaba mucho, cuando realmente iba mal sólo faltaban unos dos kilómetros. Así que andando un ratico y corriendo otro llegamos a casa. Podíamos haber llegado en 3 horas diez minutos o así, al final se nos hicieron 3 horas y 25 minutos. Tampoco pasa nada.
Hoy natación. El domingo 150 km. en bicicleta, lo que tengo claro es que no voy a ir con la peña. Me sacan los ojos y luego tengo que hacer treinta o cuarenta kilómetros solo. Mejor iré con Stani....
El lunes te contaré querido diario.

2 Comments:

At 12:39 p. m., Blogger Fran said...

Paco siento lo de tu caida. Espero no sea nada.

Feliz cumpleaños y que sigas cumpliendo muchos, muchos más.

Saludos.

 
At 3:57 p. m., Blogger stani said...

Amigo, también has sido ordenanzas? que vida más intensa, para "sólo" 46 años. cuando cuentes tú vida supongo que será por volumenes, jajaj. Y en cuanto a la caída, no sé, pero cada día estás más fuerte, no será que los porrazos te dan vida?, nos vemos en el bar....

 

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